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Mil imparables

[ 06/03/2010 ]

COLUMNA LANZANDO PARA HOME

Por: Alfonso Araujo

Sábado 6 de Marzo de 2010

Tuvieron que pasar 22 años en la Liga Mexicana, para que apareciera el primer bateador con mil imparables. Dos grandes peloteros, uno cubano, Agustín Bejerano, apodado “Pijini” y el otro, conocido como “La Mala” y de nombre Epitacio Torres, pelearon en el mismo juego, el honor de ser el primero en llegar a esa cantidad. Bejerano había llegado a la Liga Mexicana en 1937 con el Aguila y un año más tarde formó parte del Córdoba. Así que en esos dos años, sumó 97 hits, mientras que “La Mala” empezó  en 1939 con el Carta Blanca de Monterrey. Era el viernes 12 de Septiembre de 1947 y el Parque Delta de la capital, lució una buena entrada para ver a los Industriales de Monterrey y los Diablos Rojos del México. El cubano tenía ventaja de 999 contra 997 de Epitacio. La cosa no parecía fácil, pues ambos dentro del mismo equipo de Monterrey, se enfrentarían a Fred Martin, pitcher de 31 años, que había lanzando para los Cardenales de San Luis. El manager Lázaro Salazar en su alineación tenía a Bejerano de primero y a Torres de tercero. En los dos primeros turnos, Bejerano fue dominado, mientras que “La Mala” llegó a 999. En la octava, de nuevo el cubano no pudo pegar de hit y ahora Torres se enfrentaba a Martin, que al primer lanzamiento, recibió el hit mil del mexicano, ante el aplauso de respetable. Al final de sus carreras, Bejerano cerró con 1,451 por 1,831 de Torres.

El zurdo de Empalme, Angel Castro, superó a Torres de por vida en hits, cuando ambos terminaron sus carreras el mismo año de 1957, Castro con el Aguila, consiguiendo 106 imparables a los 40 años, para terminar con 1,914 y “La Mala” a los 36 años con el Nuevo Laredo, solo jugó dos partidos, dando un solo hit, que fue sencillo. Pasó el tiempo, la Liga Mexicana a partir de 1970, tuvo varias expansiones, que tuvo temporadas hasta de 20 equipos y eso bajó notablemente el nivel competitivo y los bateadores podían enfrentarse a toda clase de pitcheres, algunos de ellos, verdaderos novatos. Eso trajo consigo que llegar a los mil hits, era en cierta forma fácil y arribar a los dos mil, también lo consiguieron varios, que Angel Castro, tras de tener la marca en su poder, lo bajaron hasta el lugar 33. De repente apareció un pelotero que llamó la atención desde su campaña de novato y me refiero al chihuahuense Héctor Espino, que empezó a tumbar marcas por donde quiera, aunque algunas de ellas ya han sido superadas. Espino empezó con Monterrey y tras de recorrer otros equipos como Tampico, León, Torreón, Saltillo, Diablos Rojos, volvió a los Sultanes en 1982, donde estuvo los últimos tres años de su gran carrera. Fueron 2,752 imparables que bateó y parecía difícil de alcanzar, pero finalmente quedó en tercer lugar.

Cuando el guaymense Jesús Sommers empezó su carrera en el verano con el Yucatán en 1970, bateó su primer hit al pitcher Juan de Jesús Quintana  del Aguila, en una victoria de 4-1. Tenía apenas 20 años, terminando con 27 imparables. Aunque estuvo con el mismo equipo en 1971, solo participó en 12 juegos, mientras adquiría experiencia en otras ligas. A partir de 1973 se convirtió en un titular y esa temporada la cerró con 130 hits. Seis temporadas más tarde llegó a los mil imparables y ocho años después acumuló dos mil hits, estando con el equipo de León. El sábado 17 de Julio de 1993 con los Charros de Jalisco, bateó el imparable 2,753 y fue al sonorense José Angel Villegas del Aguascalientes, pasando a Espino. El 3 mil fue sobre otro de Sonora, Elmer Dessens de los Diablos en Poza Rica el viernes 17 de Mayo de 1996 y terminó con 3,004…Después más lanzamientos. Correo Electrónico: alarb34@yahoo.com.mx.

 

 

 

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